Todos le hemos dado al lápiz de grafito su uso habitual, escribir o dibujar. Algunos más creativos les dan otro uso, morderlo o como baqueta de batería, pero el carpintero Dalton Ghetti, ha ido al extremo.
Con una aguja, una hoja de afeitar y un cuchillo, Ghetti se ha dedicado a tallar miniaturas en las minas de grafito de los lápices desde hace 25 años. Estas impresionantes creaciones nunca se han puesto en venta, el artista las regala a sus amigos y familiares.
Alucinen, como yo con estas mini-esculturas.












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